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Toda la verdad del caso de Juana Chaos
Es por eso en honor de esas víctimas que pido y exijo Responsabilidades...
Y a los medios de comunicación que se hagan eco de ésta y dejen de esconder intereses. Los muertos no compran periódicos, los venden, pero hoy más que nunca claman...Háganles por una vez caso.
Llevo meses preguntándome por qué la inmensa mayoría se empeña en sacar conclusiones por el final del asunto y no por su raíz.
Todo el mundo sabe que el atroz terrorista es autor de múltiples muertes de lo cual además se siente orgulloso.
Pero lo que no todo el mundo sabe es con qué “cómplices” ha contado este asesino para que hoy prácticamente disfrute de libertad, esa es la cuestión, lo demás es pura y llanamente pataleo y conformismo.
Al terrorista le falta poco más de un año que cumplir por un delito de amenazas mientras hace ya dos que cumplió por el asesinato de veinticinco personas. Esta cuestión y no otra es la ignominia del caso.
Si el terrorista está como está, no es precisamente culpa del inoperante ni de la magistrado, otro más en el poder ejecutivo, ni tan siquiera del sibilino personaje de la Galga y aún menos del PSOE, la culpa es única y exclusivamente de la pésima administración de justicia, la cual ha tenido treinta años para reparar la más sangrante injusticia cual es regalar con dieciocho años el asesinato de veinticinco inocentes.
Que de Juana esté un año más o menos en prisión, no es más que un grano de arena para intentar secar toda la sangre derramada.
El año que viene, suponiendo que cumpla toda la condena, estará en la calle y el desconcierto social será de nuevo patente.
La chapuza, la descomunal chapuza, por la cual al menos este asesino hubiera cumplido cuarenta años en prisión, no es de nadie más que de aquellos que tuvieron en sus manos durante tres décadas la potestad para que esto que hoy ocurre no hubiera sucedido jamás.
Lo demás para mi es baladí, yo no me conformo con un año o dos más en virtud de chapuzas de última hora, yo solicito que este asesino pague al menos con cuarenta años sus múltiples asesinatos y no con doce meses más o menos, revueltas de políticas interesadas y necedades de gobiernos incompetentes.
¿Por qué los medios de comunicación no se hacen eco de esto que digo? De sobra sé que este escrito apenas ocupara un rincón abandonado en algún medio medianamente plural, pero no llegara más allá, ya que la “responsabilidad íntegra” del problema corresponde con gobiernos de diversas siglas, además de legisladores, juristas y magistrados de sus entornos que son los únicos “cómplices” por omisión y culpables del regalo de sangre al terrorista.
Esta y no otra es la verdadera historia de este vil asesino y no pataletas de última hora, chapuza incluida de sus magistrados que solicitaban casi tanta pena hoy por unas declaraciones, como hace veinte años por veinticinco personas inocentes.
Víctimas que aún vagan horrorizados de ver cómo los responsables de la justicia española comen, viven y disfrutan a sus anchas sin responsabilidades algunas ni quien se las pida...
Es por eso en honor de esas víctimas que pido y exijo Responsabilidades...
Y a los medios de comunicación que se hagan eco de ésta y dejen de esconder intereses. Los muertos no compran periódicos, los venden, pero hoy más que nunca claman...Háganles por una vez caso.
Jose Luis Palomera Ruiz
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Caso De Juana, responsabilidades administrativas encubiertas
Las responsabilidades hay que pedírselas a quienes las tienen, no se trata de cebarse con un cruel asesino, en este caso, que no en sus veinticinco asesinatos, víctima de pasadas incompetencias de la nefasta justicia española.
A nadie neutral de políticas y en su sano juicio..., se le escapa que la situación de Juana Chaos y la de otros por salir, no es más que torpezas de juristas sin que al parecer éstos tengan por su parte responsabilidad alguna...No es de recibo, que este individuo, cuyo salvaje currículo asesino es de veinticinco víctimas y además se enorgullece de lo mismo, a los dieciocho años de vivir en la pensión de tres estrellas -también llamadas prisiones en España, las cuales de lo único que te privan, en algunos casos, es de salir de sus instalaciones- quede en libertad.
Si no está en prisión por sus numerosos crímenes no es culpa de él precisamente.
El terrorista ya ha pagado sus veinticinco asesinatos, en virtud del código penal de 1973, el cual aún estaba en vigor, cuando los legisladores vieron lo que se venía encima, demasiado tarde, ya que el nuevo código redactado en nada le afectaba.
No falto a la verdad si digo, y digo, que los que tenían obligación, repito, quienes sean, legisladores, magistrados, fiscales o políticos, en cuanto corresponde con el año 1973 hasta la ratificación del nuevo código, de preservar que las normas de ley no representarían un bochornoso insulto para la sociedad de donde emanan, dispensaron al terrorista 18 años de prisión por veinticinco asesinatos. Y resulta que hoy el mismo asesino se encuentra en situación extrema, por entender, yo también lo entiendo, que el mismo está en prisión, por las presiones sociales debidas a las supuestas responsabilidades de los garantes de ley, y no por la ley, la cual ya cumplió.
La sociedad tiene todos los derechos, pero no siempre todas las razones, la sociedad española debería solicitar la apertura de expediente por parte de la administración correspondiente en virtud por la cual se depuren responsabilidades y prisión para quienes cobrando del pueblo hicieron dejadez de sus funciones, si así se demostrase.
La muestra del patético código penal español hoy es pública y palpable, uno de los asesinos más crueles prefiere morir voluntariamente que pagar por dos artículos casi los mismos años que por asesinar a veinticinco personas inocentes.
Este remiendo de ley produce tal hedor dictatorial que nadie en su sano juicio puede entender que por dos artículos, amenazas verbales incluidas, se pueda penar con doce años, es decir seis menos que los que cumplió por asesinar a veinticinco seres humanos.
Seamos sensatos ciudadanos y pidamos en virtud de ser los únicos perjudicados, que asuman sus responsabilidades y no echen la basura de sus injusticias a la sociedad.
El "favor" de que la sociedad padezca estas incomprensibles normas y doctrinas se le debemos a todos aquellos que licenciados en leyes han regido el País durante estos últimos treinta años.
Anteriormente el código penal "regalaba sangre inocente" ya que cada asesinato, producía ocho-nueve- meses.
Las normas entonces no se revisaron y ahora en virtud de penar asesinatos pasados se ceban con minucias comparativamente .
Este asesino se merecía no haber tenido ni la más remota esperanza de salir de prisión en vida, sin embargo, le proporcionaron esas esperanzas en realidades, y ahora amasan justicias y políticas eludiendo responsabilidades, mientras otros tratan de confundir a la sociedad.
Una vez visto lo visto, posiblemente dejará su huelga de hambre, es lo más inteligente ya que su prisión es preventiva, la sentencia de doce años la tiene recurrida, puede ser que luego la misma se le quede en casi nada. Resulte lo que resulte sin duda volverá a estar en la calle, igual que los pésimos gestores de justicia. Los cuales por lógica ley, entiendo deberían estar presos, y desgraciadamente para la sociedad, que confío en sus gestiones, los terroristas en libertad.
No obstante, en unos años, otros de su misma calaña saldrán en libertad, ya pueden ir preparando sus señorías magistrales léxicas coartadas en bien de no alarmar a la sociedad, aún están a tiempo de penalizar nuevas faltas, a falta de asumir con todo el peso de la ley sus responsabilidades.
Jose Luis Palomera Ruiz
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